lunes, 8 de febrero de 2010

Reencuentro con un actor

Chicas, adivinar a quien me he encontrado por la red??? Si!!! A él!!! El mismo que nos puso los pelos de punta y el corazón en un puño....

Lumbre

Teneis que ver este corto, este tio cada vez me sorprende más...

Estress y semáforos en rojo


Solo quería llegar a casa... no dejaba de dar vueltas con el coche por el centro de Bilbao atrapada entre el tráfico... entré en la rotonda del ayuntamiento y la marabunta de coches me hizo perder mi salida e ir dirección el casco de nuevo... otro rodeo... La puñetera voz de mi gps no dejaba de repetir, "Recalculando", maldito el día en que puse la voz guachupina de tio chungo, pfff... conduciendo no me podía parar a cambiarla. De vuelta de nuevo a la misma estúpida rotonda, coches pitando... mi cabeza a punto de explotar. Consigo salir del centro, voy por campo volantin con los tres mil badenes haciendo que mi dolor de cabeza se agrande cada vez más. Dudo entre la carretera de la ria o la autopista, miro el reloj. He dejado plantado a Junior como una margarita. Llamo a amatxo... solamente quiero dormir, no quiero oir nada ni a nadie. Todos los semáforos de Deusto en rojo, elección fatal no ir por la autopista. Un camino de un cuarto de hora que se redondea en una hora completa sentada en el coche sin poder ponerme a gritar, que es lo unico que me pedía el cuerpo. Erandio, más semáforos en rojo, pienso en tener el superpoder del teletrasporte, me enrabieto. Leioa, ya estoy llegando, otra vez dos mil badenes... aparco, no tengo fuerzas ni para subir las escaleras. Solo quiero dormir...

miércoles, 3 de febrero de 2010

Esposa celosa


Me encantan estas viñetas que lo dicen todo.... que explícitas!! Estoy de un contento hoy.... (percibir mi tono). Como dice el proverbio chino... "La mujer es el único ser que tropieza trescientas cuarenta y seis mil veces con la misma piedra, y si es un pedrusco asqueroso, seguro que termina en su zapato".

lunes, 1 de febrero de 2010

Historia de un reencuentro, sin otros cuentos


... sus manos se entrelazaron, y ella apoyó la cabeza sobre su hombro. Una vez sus manos se hubieron tocado las mariposas volvieron de repente a su estómago, y se le pusieron los pelos de punta.
- Te he echado de menos...- dijo ella mientras acariciaba el envés de su mano con sus dedos haciendo pequeños círculos, recibiendo las mismas caricias a la vez.
Había intentado evitar ese sentimiento durante tantos meses... pero las palabras salieron solas de su boca sin poder evitarlo, no pudo retenerlas dentro, en alguna parte de donde no deberían haber salido nunca...
- Yo también te he echado de menos... - dijo él. Ya no pudo resistirse mas...
Las caricias de las manos, llevaron a los besos. Cientos de besos... todos los que no se habían dado en siete meses se concentraron en media hora...
- ¿Me has echado de menos?
- Todos los días...