sábado, 13 de febrero de 2010

Dia de congelamiento y canciones de amor


Odio el hilo musical de mi curro... lo odio con todas mis fuerzas y más en esta época carnavalera pre-san ballantines, en la que todo son corazones, anillos, y cenas románticcas en restaurantes italianos, con manteles de cuadros rojos y velitas sobre la mesa. Me pone de los nervios ver a toda la peña comprando el puñetero peluche ese de corazón con las manitas, y los ramos de rosas naturales. !!!Vamos todos a gastar dinero!!! Dinero en una relación que terminará seguro en algún momento, ya sea porque se acabe el amor (puñetera excusa utilizada cientos de veces por personajes absurdos que dejan de regar su relación para regar la maceta de la vecina, entiendase el símil) o por lo que sea.
Toda la demoniaca mañana escuchando canciones de Alejandro Fernández, Luis Miguel y Laura Pausini... canciones que se supone por su género que son de amor, pero es mentira. Es mentira porque todas son de desamor, "te quiero vuelve conmigo" (eso es que se ha pirado con otra) "no me dejes" (eso es que se esta pirando y eres una gilipollas suplicadora arrastrada que no sabe mandarle al infierno del que nunca debió haber salido con dignidad) " te quise tanto..." (las palabras se las lleva el viento, y más los te quieros asi a lo loco y a cascoporro) y "no puedo dejar de pensar en ti" (lo que no puedo es quitarme de la cabeza tu cara de mangarrán, y no puedo dejar de pensar como coño me enamoré de un gallifante peludo a la par que sin sustancia como tu).
Entre los 25 grados bajo cero que hacía en la tienda, que no había manera de que mi temperatura corporal subiera minimamente, y mis ganas de asesinar a quien elige las canciones del hilo musical... he tenido un día realmente productivo.

jueves, 11 de febrero de 2010

Precious

Deseando ir al cine...

Soñando contigo


Esta noche voy y sueño contigo... que desgracia... ahora que estaba consiguiendo sacarte de mi cabeza, vas y te me apareces en mi cerebro asi por las buenas, con nocturnidad y alevosía. Rapidamente me di cuenta de que era un sueño, porque estabas muy guapo y sonriente (este comentario forma parte de una enrevesada vendetta mia propia, y para autoconvencerme de que no quiero saber nada de ti).
Te acercabas a mi, y nada malo había pasado, todo se había olvidado, y de repente me dabas un beso. Ay madre, por un momento me debilité, porque la verdad, es que el beso aunque fuera irreal estuvo de 10, y el abrazo posterior igual, incluso llegué a oler tu colonia... Me decías que todo había pasado, y que querías estar conmigo, y a mi se me espachurró el corazón.
Luego había una larga mesa, tipo merendero, con bancos, en la que había un monton de gente, tú aparecias al fondo de una especie de entrada en forma de tunel de cemento. Se veía tu silueta acercandose cada vez mas. Saludaste a todos los presentes y te sentaste a mi lado.... todos se quedaron boquiabiertos de que hiciera eso y empezaron a silbar y a celebrar lo que estaba empezando....
Te juro que llegué a pensar que era real por un segundo.... que ilusa.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Kit


Hoy el tráfico en Bilbao era mucho más fluido. Salir de trabajar en un día de perros y poder sentarte delante de un café a desahogarte no se paga con dinero...
Siempre es mejor sacar todo lo que tienes dentro, si lo dejas, terminarás explotando, y vaya jodienda tener que limpiar la sangre de toda la moqueta.

martes, 9 de febrero de 2010

¿Estresada yo? ¿Por que lo preguntas? ¿Eh? ¿Eh?


Tengo un estado de estrés supino. Termino los días con un dolor de cabeza que ni el Espidifren 600 es capaz de eliminar. Noto como mis neuronas mueren a pares después de pasarme casi el día entero metida en la tienda pegándome con todo el mundo. Bien sabido es que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta, pero en mi trabajo, para llegar de un punto a otro tienes que pasar por cuatrocientos ochenta y cinco puntos aparte, que te den el visto bueno. Así que engancho el telefono, me lio que si a hablar con el uno, que si a hablar con la otra, sin dejar de pensar lo que mi jefa me dice siempre de "dientes, dientes"... pero llega un momento en el que no puedo más. Respiro hondo, cuento hasta diez, incluso hasta cien, y cuando me caliento, grito para dentro y me lo como con papas fritas interiormente. Así que cuando llego a casa, toda esa rabia concentrada que se me ha quedao dentro, se convierte en un dolor de cabeza que me deja grogui y en un estado semi-vegetativo hasta que consigo dormir. Necesito vacaciones...